jueves, 8 de agosto de 2013

Los pies en la tierra solo sirven para tropezar.

Volando descubrí las nubes, las estrellas
y el sonido de un saxo que nunca cesa. 
Tu amor, la lírica y los versos. 
Cruel despertar en la Tierra para tropezar de nuevo.


jueves, 1 de agosto de 2013




Soy la ola que rompe

en la orilla de tus labios.

Déjame que sea mar,

déjame que aborde tu navío.

Déjame volar,

déjame que deje de ser mío.



lunes, 27 de mayo de 2013

Trenes


Sin importarme el destino ni la estación dónde bajarme, 
seguí comprando mi billete. 
Descubrí tantas paradas, tantos puertos, como miradas de amor concedidas. 
Monté en tantos trenes que me sincronicé con las vías. Y aquí sigo, 
el camino de la vida.



           A. Alcázar





domingo, 24 de marzo de 2013

Aunque no tenga otra historia...


Casi puedo recordarme tumbado en mi cama, mirando fijamente un folio que al final se quedaría en blanco, y no porque no quisiera escribirte. 
Perdí la cuenta de las veces que me prometí que escribiría una carta y la escondería en tu bolso para que la encontrases al llegar a casa, aunque nunca supe bien que decirte. 
Nos decíamos "te quiero" tan a menudo que sentía que cualquier cosa que pudiese escribir estaría demasiado vacía.
 Así era...

Hoy, probablemente, seguirás con los ojos cerrados, mirando al cielo. 
Quería que supieses que al fin conseguí escribir, que encontré las palabras adecuadas en otros labios,
 en otros ojos.
 Que no hay "te quieros" a diario, ni de vez en cuando...
 Quizás, porque quiero yo solo.

Me decías que era un soñador, un bohemio que podía ser feliz aunque no tuviese nada.
Se que tenías razón y sé que, también, te alegrarás por mi.

En este tiempo me he olvidado de esperarte, de perderme entre tu ropa, de gritarte cada madrugada...
 Sin embargo, a veces, ya ves;
 vuelven mis labios a saber a fresa y vuelvo a escribirte, aunque no te quiera....
porque no tengo otra historia.

miércoles, 20 de marzo de 2013

Oír escribirte

Solo se oía el trazo de la pluma sobre el papel en aquella habitación. 
Líneas y líneas repletas de amor, de palabras llenas de recuerdos tuyos. 
No había sonido más cálido que el oír escribirte. 
Sentía la energía de los versos. 
Como éstos pasaban de la delgada hoja a mi mano, 
y de allí volaban en forma de corcheas y redondas hacia mis oídos. 
La sensación era extraña, pero a su vez reconfortante. 
Te sentía. 
Te oía recitar mis versos. Suave, muy suavemente frente a mis labios... 
De repente, algo externo a mi burbuja me hizo despertar.
Tan solo ella pudo interrumpir aquella dulce melodía con mi canción favorita sonando en su viejo tocadiscos.

jueves, 21 de febrero de 2013

Frío

Frío. Aquella situación donde la mente queda aletargada por los pensamientos más abstractos.
Donde el corazón deja de latir y tragas saliva para calmar ese estado de shock en el momento que la vuelves a ver. 

Frío, eso es lo que recorre mis venas cuando te tengo delante, cuando la lengua se traba y por más que piense solo salen bruscas palabras. Momento en que maldices esa ausencia de calor.

Ahora estás Frío. Solo piensas dónde estará la llama que te mantenía con fuerzas. Se desvaneció.

Su mechero se convirtió en aquellos labios que, tras besar, soplaron contra mi vela. Se apagó. Y asi estoy yo. Frío. Solo y sin tí, amor.

miércoles, 23 de enero de 2013

Reflexión


Tantas preguntas sin respuestas me dejaron en el vacío más existencial de mi vida.
Tantas preguntas que no tienen un fin concreto.
Indiferentes a los demás, silenciosas para las personas que me rodean...
Pero a la vez tan importantes que ni siquiera puedo dejar de pensar en ellas.

Ojalá encuentre mi camino.
Ojalá pueda ser el que era antes de todo esto.
No solo por mí, también por ti. Aunque no lo creas.

Puedes pensar lo que quieras, pero jamás te dejé de querer.
No me olvidé de ti.
No pude dejar de amarte,
y no creo que lo haga.

¿Por qué no puedo olvidar el dolor?
¿Por qué no puedo dejar de sufrir por amor?
¿Por qué no puedo sacar fuerzas para dejarlo pasar?
¿Por qué no soy tan valiente para olvidar?

Quizás el tiempo responda a mis preguntas.
Quizás me consuma sin conocer sus respuestas.
Quizás solo seas un bache en mi destino.
Ojalá no sea cierto.



viernes, 18 de enero de 2013

A mi tierra.

Oh, Andalucía, belleza sincera,
qué necio fui:
obstinado en hacer poesía de tu paisaje,
y era tu paisaje el que escribía poesía en mí.


Poema de amor para corazones con odio

Derramé silencios de odio en cada una de las esquinas de la vida.
Derramé gritos de amor por cada una de las curvas de tu cuerpo.
Derramé llantos de dolor en cada estantería perdida.
Donde las palabras sueñan y los sentimientos están muertos.

jueves, 17 de enero de 2013

Sinceramente...

- Sinceramente... hace tiempo que dejé de creer en el destino. El destino es la senda de los que no luchan por lo que quieren.- Dijo Louis suspirando levemente; - Somos nosotros quienes labramos nuestro propio destino. O miras por ti y lo diriges a tu manera, sin importarte lo que piensen los demás, o lo hacen contigo. Es por eso que cada vez quedamos menos gente buena y con un gran corazón.-


¿Cómo puedo pretender que alguien me comprenda si ni yo mismo me entiendo?

Hoy me invade el pesimismo desde lo mas hondo de mi ser. No veo nada claro, ni el agua que bebemos, pues la observo turbia y desteñida. Quizás aun no esté preparado para esto. Quizás solo tenga que volver a tropezarme con la misma piedra para abrir los ojos de verdad. Ya no lo sé.

Al fin y al cabo, este sentimiento que me invade me es extraño, nunca antes lo sentí. Siento miedo y odio... Quizás rabia y pena... no lo sé. El amor que antes sentía por ella viene y va. Pero cuando regresa lo hace con más fuerza, como si de un martillo rompiendo un cristal se tratara. La verdad, ya no se que pinto aquí.

Y así vivo.. viendo como los días pasan y pasan, y yo sigo anclado en el minutero de un reloj que ni siquiera funciona. 
¿Esperando a qué? Ni yo mismo puedo descifrarlo. 
Quizás alguien sea quien me está esperando... Lo dudo. 
Hoy es un día amargo.

miércoles, 16 de enero de 2013

El camino de la vida

Ya no encuentro luz al final del túnel. Entré pensando en que saldría agarrado de tus cálidas manos, olvidando mis miedos, mis penas o mis ganas de evadirme del mundo.
Pero nada de eso sucedió. Me vi atrapado en esta cárcel de llantos, de lamentos y de semáforos en ámbar. No pude salir de allí.

La agonía sucumbía mi ser, y el tiempo quemaba mis recuerdos.

Día a día luchaba contra mi propio destino, e intenté recordar sus sabias palabras.
Pronto, estas llegaron a mí. Inundaron mi alma y espíritu y, al fin, las recordé...

"-La vida no es más que un camino hacia la muerte. Todos acabamos convirtiéndonos en cenizas tarde o temprano. Por eso, hijo mío, vive cada momento como si fuese el último. Da todo de ti. Se valiente, afronta las dificultades como si solo fuesen pequeños muros que saltar. Tropieza, cae y levántate todas las veces que sean necesarias, pero nunca permitas que te empujen, te tiren o te den la mano para alzarte. Recuerda lo bueno y olvida lo malo. Perdona y pide perdón; pero sobre todo, da y recibe amor, pues eso marcará tu vida como ningún otro sentimiento.-"

De repente, mis ojos se abrieron, y toda la oscuridad que rodeaba mi ser se desvaneció. Me erguí lentamente, con la mirada fija en el final de ese túnel. Ahora sí... podía ver la LUZ.


martes, 15 de enero de 2013

Soledad

No se ya en que pensar,
si miedo, rabia u odio,
que más dará.

Si al final todo se fusiona en un único pensamiento: SOLEDAD...





lunes, 14 de enero de 2013

Para empezar...

Sábanas frías para este cuerpo de sangre caliente,
donde las oscuras y húmedas madrugadas se apilan unas tras otras sin percatarse de que la soledad viene acompañada por las más simbólicas pesadillas.
Tú, y solo tú, eres el dueño de tu vacío, de tus miedos y de tu ardua soledad, por ello no te sientas solo en los momentos más amargos. Traga saliva, abre los ojos y dí a ti mismo: "Yo puedo con esto y más".